Los abonos orgánicos son todos aquellos de origen animal y vegetal.
Entre ellos podemos encontrar: 
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Estiércoles: de vaca, de oveja, de caballo, de cabra. Parecido es el guano, gallinaza, palomina, excrementos de murciélago. Todos son deyecciones animales. No puede ser de animales domésticos o de humanos, ya que éstos contienen patógenos.
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Compost: Otro abono orgánico y muy efectivo es el compost, que es una mezcla de varios elementos vegetales y animales que se someten a un proceso de fermentación, en el que las bacterias transforman dichos elementos en un material ideal para nutrir el suelo. Para lograr realizarlo, se requiere esperar de 3 a 6 meses según la estación del año. El compost es un abono bastante popular y se puede adquirir en tiendas o realizarlo en el hogar, con elementos del jardín o sobras de algunas comidas. Algunos compost vienen enriquecidos con nitrógeno, potasio, fósforo y micronutrientes.
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Extractos húmicos: son abonos menos conocidos que consisten en ácidos húmicos y fúlvicos extraídos de las sustancias orgánicas. Son excelentes para el suelo, debido a que son una selección de lo mejor del material orgánico. Entre el abono orgánico también podemos encontrar la harina de sangre, la harina de algodón y la harina de hueso.
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Turba: Esta puede ser negra o rubia. Está formada por material vegetal descompuesto parcialmente y es rica en carbono. Se usa mucho para preparar sustratos para macetas y hacer semilleros.
- El abono de origen vegetal también se necesita en grandes cantidades y pocas veces se usa en áreas grandes. Sin embargo, es una opción ecológica que mejora la textura del suelo y lo protege de la erosión.
- Los cereales, las leguminosas y las plantas crucíferas son fuentes importantes para este tipo de abono.
- Otro abono orgánico es la turba, que puede ser negra o rubia. Está formada por material vegetal descompuesto parcialmente y es rica en carbono. Se usa mucho para preparar sustratos para macetas y hacer semilleros.